Las últimas declaraciones del Gral. PNP John Caro (difundidas en el
canal 7), obligan a una necesaria respuesta:
Es lamentable que el Gral. Caro no haya siquiera leído el informe
del Ejército Peruano sobre la guerra en el Perú, pues el propio ejército afirma
que es exactamente eso lo que ha ocurrido: una guerra, una “conflagración”, una
“guerra contra el Estado”, una “guerra fratricida”.
Para el PCP y para muchos hijos del pueblo peruano, esta guerra
interna ha tenido el carácter de guerra popular y ha significado el movimiento
social revolucionario más trascendente de la historia peruana para transformar
la sociedad en beneficio del pueblo.
Y es absolutamente falso que hayan habido, de parte del PCP y sus
fuerzas guerrilleras, “ataques indiscriminados” a las masas; ni en el campo ni
en la ciudad ha sido así. Pero el Gral. Caro aplica la táctica fascista de
“miente, miente que algo queda” imputando que las fuerzas revolucionarias
mataban gentes en cines y en restaurantes, cuando no ha habido un solo hecho de
este tipo durante la guerra popular, y no se puede solo mentir aprovechándose
que ya pasaron 21 años del término y que sus dirigentes presos no pueden
defenderse así como ningún otro miembro o combatiente de la guerra popular lo
puede hacer, pues aún existe persecución política y no se quiere que la verdad
de ambas partes se debata abiertamente, lo que sería más sano para la sociedad
peruana y para una reconciliación nacional que el Gral. Caro por supuesto no
busca ni desea porque sigue viviendo de sus mentiras sobre la guerra en el
Perú.
Tampoco es cierto que el PCP buscara “un millón de muertos” para
entrar al Equilibrio Estratégico, y que Tarata fuera el “comienzo de una nueva
etapa para entrar al Equilibrio Estratégico”, como afirma con tanta
desinformación y desvergüenza. Sigue siendo lamentable que no haya prestado
atención a los informes oficiales del propio Ejército Peruano y demuestre tanto
desconocimiento sobre la teoría militar. Así olvida que un proceso de guerra
tiene etapas y va de la defensiva al equilibrio y de ahí a la ofensiva. No es
que el PCP definiera “entrar al Equilibrio Estratégico” y para ello desenvolver
determinadas acciones sino que fue la propia dinámica interna de desarrollo de
la guerra la que llevó a ese momento de Equilibrio Estratégico; el PCP lo único
que hizo fue constatar que a fines del 90 y el 91 se había llegado a ese
momento y lo que ello significaba para ambas colinas: para el Estado, recuperar
posiciones para mantener su sistema; y para el PCP, desarrollar la guerra
popular para construir la conquista del Poder. Y se trataba de un momento
decisivo como lo mostró el desarrollo posterior que lamentablemente para el
pueblo definió el Equilibrio Estratégico a favor de la reacción y en contra de
la revolución.
Tarata fue un
hecho que lamentablemente ocurrió, sí, pero, como lo ha reconocido oficialmente
el PCP, fue un error, no fue planificado ni organizado por el Comité Central ni
la Dirección Central del PCP, ni tampoco los organismos de dirección que
ejecutaron esa acción lo planificaron así, como ya ha sido definido incluso en
el proceso judicial sobre el caso Tarata, Exp. N° 73-95. Y el Gral. en su
entrevista incluso tiene que admitir que tal no fue el blanco de esa acción.
¿Por qué vuelven, 21 años después, a judicializar el caso Tarata si
éste ya ha sido llevado a juicio y hasta hay sentencia sobre los que
consideraron autores o responsables directos? Simplemente por objetivos
políticos, de desprestigiar al PCP y sus dirigentes, porque como el mismo Gral.
reconoce, temen que el pensamiento gonzalo prenda mucho más en la mente de los
jóvenes y el corazón del pueblo. Y en lo inmediato el objetivo es impedir la
libertad de los dirigentes que ya cumplieron su condena. Pues el Estado viene
desenvolviendo como estrategia legal el perseguir con el cobro de las
reparaciones civiles y abrir nuevos juicios para hundir en prisión por siempre.
Y a falta de argumentos políticos, una vez más, en vez de proponer
un debate ideológico, se organiza juicios inútiles, y con orfandad ideológica y
política solo se recurre a diatribas y a generar el odio entre peruanos. Pero
toda sociedad que ha atravesado por una guerra civil tiene necesidad de entrar
a una etapa de reconciliación nacional, y eso no se conseguirá con estos
juicios con tales razones reaccionarias opuestas a la reconciliación y al
camino del pueblo.
Finalmente, la CVR con su informe final, no ha cumplido el objetivo
de servir a la reconciliación nacional que su propio nombre indica como meta, y
la opinión del Gral. Caro sobre la CVR no hace sino demostrarlo. Lo que se
sigue haciendo evidente es la necesidad de una Amnistía General que conduzca a
una Reconciliación Nacional, que además serviría a ambas partes de la guerra y
principalmente a toda la sociedad peruana, a su desarrollo, echando el fardo
que aún lleva de los problemas no resueltos de la guerra (lo que el Gral. Caro
se niega a ver) y por supuesto serviría al pueblo peruano.
Enero
2014
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